Radiador de baja temperatura: Escogerlo bien

El radiador de baja temperatura, también conocido como radiador de baja energía o radiador de calor suave, es un tipo de radiador que solo calienta hasta una temperatura máxima de 50 grados. En un momento en el que muchos hogares se plantean qué sistema de calefacción central es el más conveniente, el de baja temperatura tiene el potencial de atraer a muchos consumidores. A diferencia de los radiadores eléctricos, por ejemplo, este tipo de calefacción de baja temperatura tiene un doble beneficio: económico y medioambiental. Sin embargo, no siempre es fácil elegir el calentador de baja temperatura adecuado porque existen muchos modelos diferentes.

¿Cómo funciona un radiador de baja temperatura?

La diferencia de funcionamiento entre un radiador de baja temperatura y un radiador de alta temperatura

El mecanismo entre los radiadores de baja temperatura y los radiadores de alta temperatura es exactamente el mismo: la circulación del agua al interior del radiador es lo que permite la producción de calor. La principal diferencia entre los dos tipos de radiadores es la temperatura del agua. A diferencia de los radiadores tradicionales, que tienen una temperatura de entre 70 y 90 grados, en los radiadores de baja temperatura esta oscila entre los 40 y los 50 grados como máximo. Es importante señalar que, para garantizar un confort térmico óptimo, los radiadores de baja temperatura son más grandes que los radiadores convencionales.

Además, un radiador de baja temperatura debe necesariamente ser utilizado con uno de los siguientes sistemas de calefacción:

  • Una bomba de calor

  • Una caldera de condensación (a gas)

  • Una caldera de baja temperatura

  • Un sistema de calefacción solar

Existen ayudas financieras para la instalación de sistemas de calefacción como este. De hecho, para la instalación de una bomba de calor, puede beneficiarse de los bonos energéticos o de crédito fiscal. También es posible beneficiarse de las ayudas de la Anah*, puesto que la instalación de un radiador de baja temperatura hace parte de un enfoque de renovación energética más ecológico.

Es importante mencionar que, para poder instalar un radiador de baja temperatura, es necesario que su vivienda cuente con unas condiciones de aislamiento óptimo. Además, no es posible acoplar los radiadores de baja temperatura a las calderas de alta temperatura. Por lo tanto, resulta imposible reemplazar parcialmente sus radiadores de alta temperatura por los de baja temperatura. La instalación de este tipo de calefacción requiere una vivienda nueva o una renovación completa de todos los aparatos de calefacción de su hogar.

¿Cómo puedo hacerle mantenimiento a mi radiador de baja temperatura?
Los residuos acumulados en el circuito de calefacción del radiador deben ser removidos cada 5 años aproximadamente, mientras que la purga debe llevarse a cabo cada año.

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¿Qué material de alta inercia térmica debo elegir para mi radiador de baja temperatura?

El término radiador de baja temperatura, es en realidad bastante general. De hecho, pueden estar hechos de varios materiales con alta inercia térmica. Debido a la circulación de agua a baja temperatura en el interior de las tuberías, es importante que el material utilizado para este tipo de radiadores permita una fácil y rápida difusión del calor.

Hay características específicas de cada material de alta inercia térmica:

  • En hierro fundido: La inercia del hierro fundido es muy alta, lo que supone una gran ventaja para los radiadores de baja temperatura fabricados con este material. En efecto, esto permite la obtención de una calefacción ideal. Una de las ventajas del hierro fundido es que es un material robusto que garantiza una larga vida al radiador. Sin embargo, es el material más caro, pero también el más macizo e imponente, lo que puede resultar incómodo a la hora de instalarlo o teniendo en cuenta la estética de su interior. Por otra parte, el hierro fundido tiene un aumento de temperatura muy lento, lo que supone una gran desventaja.

  • En aluminio: Mucho más elegante que un radiador de hierro fundido, el radiador de aluminio atraerá más quienes valoran el diseño interior. Este material permite una amplia gama de diseños y colores. Otra ventaja es que, por lo general, su rendimiento es bastante elevado. El aluminio garantiza, así mismo, que su habitación se caliente muy rápidamente, pues contiene menos agua que los radiadores convencionales. Esto no sólo permite ahorrar energía, sino reducir el impacto medioambiental. Por último, el aluminio es un material ligero, lo que significa que no es necesario realizar grandes obras para su instalación (especialmente para colgarlo en la pared).

  • En acero: Los radiadores en acero permiten un aumento muy rápido de la temperatura (mucho más veloz que los de hierro fundido, por ejemplo). Entre los radiadores de acero podemos encontrar diferentes modelos: el radiador plisado, el radiador tubular o el radiador de panel.
    El sistema de baja temperatura no es sólo para radiadores, también puede ser aplicado a la calefacción por suelo radiante. En el caso de la calefacción por suelo radiante, la temperatura del agua oscila entre 20 y 45 grados.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de los radiadores de baja temperatura?

** Beneficios**

  • El calor generado por los radiadores de baja temperatura es mucho más suave que el de los radiadores convencionales. Por lo tanto, la compra de un radiador de baja temperatura garantiza cierto nivel de confort térmico.

  • Calefacción más económica: la relación precio-durabilidad de los radiadores de baja temperatura es muy significativa, lo que lo convierte en un medio de calefacción especialmente barato en comparación con un radiador convencional o uno eléctrico.

  • Aire interior más saludable: el calor emitido por el radiador de baja temperatura permite la homogeneización térmica en la vivienda, lo que reduce las corrientes de aire y, por tanto, la suspensión de partículas de polvo en su interior.

Desventajas

  • El tamaño: los radiadores de calor suave no siempre son el método de calefacción más adecuado debido a su gran tamaño. De hecho, no siempre son fáciles de instalar. Sobre todo, cuando se quiere conservar la armonía de los espacios interiores. Hoy en día, los fabricantes están innovando en términos de diseño para reducir el tamaño de este tipo de radiadores.

  • El precio: los radiadores de baja temperatura tienen un precio más elevado que el de otros métodos de calefacción, pero su larga vida permite amortizar el coste inicial. El precio de un radiador de baja temperatura varía globalmente entre los 100 euros, para los modelos clásicos, y los 2500 euros, para los modelos más sofisticados. Hay que tener en cuenta que los precios varían también en función de los materiales utilizados.

  • Compatibilidad: como se ha mencionado al principio de este artículo, el radiador de baja temperatura sólo puede instalarse con determinados sistemas de calefacción. Esto limita las posibilidades de instalación para algunos compradores potenciales.

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En conclusión, la compra de un radiador de baja temperatura puede resultar costosa, pero a largo plazo es una elección que le permitirá ahorrar energía y, por tanto, reducir el precio de sus facturas. No olvide que existen ayudas financieras para las obras de renovación energética de su vivienda. Aunque suelen ser más voluminosos que los radiadores convencionales, los últimos modelos de radiadores de baja temperatura se adaptan cada vez mejor a los diferentes espacios interiores.