Monóxido de carbono

El monóxido de carbono (CO) es un gas compuesto por carbono e hidrógeno. Está presente de forma natural en el aire en cantidades variables. Es inodoro, invisible, muy tóxico y peligroso.

¿De dónde viene el monóxido de carbono?

El monóxido de carbono que se encuentra en el aire tiene varios orígenes:
  • Orígenes naturales
El CO está presente de forma natural en la atmósfera, emitido por ecosistemas como océanos, volcanes, bosques, marismas, etc. Los incendios y fuegos forestales también liberan monóxido de carbono. Los organismos vivos mismos lo expulsan cuando respiran.
  • El CO, residuo de combustión
La principal fuente de monóxido de carbono en las ciudades es el tráfico rodado. Industrias como las refinerías de petróleo, la metalurgia, las incineradoras o las fábricas de pasta de papel también emiten CO.
  • Orígenes del CO en casa
La presencia de monóxido de carbono en interiores también tiene varias causas. Mientras que el tráfico de coches en el exterior puede penetrar en las viviendas, el CO en un espacio confinado se genera más a menudo por el humo del tabaco o por los calentadores. Los aparatos cuyo funcionamiento implica la combustión (de madera, carbón, petróleo o gas) liberan CO en el aire de la vivienda. En particular, es probable que los aparatos de calefacción y de cocina emitan monóxido de carbono, un residuo de una combustión incompleta. Cuando un aparato de este tipo es defectuoso o no se utiliza correctamente, la combustión libera este gas en cantidades excesivas y el peligro para la salud es real.

El monóxido de carbono, la principal causa de intoxicación mortal en Francia

Los peligros del monóxido de carbono para la salud son significativos. Su alta toxicidad significa que la exposición regular a dosis bajas genera graves problemas de salud a largo plazo y, al igual que muchos compuestos orgánicos volátiles (COV), puede ser responsable de enfermedades crónicas y de casos de cáncer.

Pero el riesgo para la salud va mucho más allá. La presencia de monóxido de carbono en dosis excesivas puede provocar envenenamientos graves y la muerte. Así, cada año, más de 125 personas mueren y entre 5000 y 10 000 personas son víctimas de una intoxicación por monóxido de carbono. En España, el CO es la segunda causa de muerte por tóxicos después de las drogas y la mayoría de los casos de exposición a gases mortales ocurren en el hogar.

¿Por qué se produce la intoxicación por monóxido de carbono?

El mayor problema con el CO es que, aunque es muy tóxico, es inodoro, invisible y, por tanto, indetectable para los ocupantes de un lugar. Además, las intoxicaciones son muy rápidas y las víctimas no siempre tienen tiempo para identificar los síntomas antes de que el gas les resulte fatal. Los trastornos que se sienten pueden sugerir otras enfermedades y pueden no alertar inmediatamente.

Una vez inhalado, el monóxido de carbono reemplaza al oxígeno en la sangre al adherirse a los glóbulos rojos y puede causar la muerte de las víctimas por intoxicación en menos de una hora. Una pequeña cantidad de gas es suficiente para tener un impacto significativo en la salud: 0,1 % CO en el aire es suficiente para causar una intoxicación fatal. Y como la propagación del gas es muy rápida, el reto para las víctimas es reaccionar muy rápidamente. Descubre todos nuestros productos

¿Cuál es la razón de la presencia excesiva de gas mortal?

La mayoría de intoxicaciones se producen en el hogar y la causa más frecuente es una caldera defectuosa. De hecho, si algún aparato de calefacción doméstico libera pequeñas cantidades de CO, el uso intensivo e inapropiado o la falta de mantenimiento pueden contribuir a la emisión de dosis peligrosas.

Cuando un calentador de agua o una estufa de gas, madera, aceite o carbón funciona mal, el suministro de oxígeno es insuficiente y la combustión es incompleta, lo que provoca la liberación de CO en la estancia en lugar de CO2. También se puede culpar a un horno o una cocina, pero la mayoría de los accidentes e intoxicaciones ocurren en el invierno, cuando los interiores están más calientes.

Síntomas de intoxicación

Los síntomas de la intoxicación son difíciles de identificar porque son similares a los de otras enfermedades y pueden inducir a error a las personas sobre la causa de sus trastornos. Como se trata de una asfixia sanguínea, los síntomas respiratorios aparecen más tarde de lo que se podría pensar.

Reaccione rápidamente si los ocupantes de un lugar, adultos y niños, experimentan síntomas como dolores de cabeza, náuseas, mareos o problemas de visión. La fatiga excesiva, los vómitos o el malestar general también son signos de intoxicación y requieren una reacción y toma de decisiones rápidas.

¿Cómo se evita la intoxicación por monóxido de carbono?

  • Prevención de intoxicaciones
Para preservar la salud y la seguridad de los habitantes deben adaptarse las prácticas correctas en el hogar. Unas normas de seguridad sencillas permiten evitar las intoxicaciones, empezando por un uso seguro de los aparatos de riesgo. Las instalaciones de calefacción, calentadores de agua y chimeneas deben ser inspeccionados cada año por un profesional. Recuerde también ventilar bien la vivienda, especialmente las habitaciones donde se encuentran los aparatos en cuestión. La limpieza regular de los sistemas de ventilación también es esencial para renovar el oxígeno en la habitación. Nunca bloquee las entradas y salidas de aire, ni siquiera para ahorrar calefacción, ya que esto puede causar riesgos para la salud.

Lea y siga las instrucciones del equipo de calefacción. Por ejemplo, los aparatos auxiliares no deben funcionar de forma continua. Por último, no utilice para calentar el lugar aparatos no destinados para tal fin (cocina, barbacoa, etc.), y no haga funcionar grupos electrógenos en interiores. Si sigue estas sencillas instrucciones de prevención y seguridad, reducirá el peligro potencial para la salud y la vida de los ocupantes de la vivienda.
  • ¿Qué hacer en caso de intoxicación?
Cuando los adultos o los niños son víctimas de una intoxicación de este tipo, es importante reaccionar rápidamente porque sus vidas están en peligro. Lo primero que hay que hacer es evacuar el área donde se ha esparcido l gas y apagar la caldera o los aparatos sospechosos que estén en funcionamiento. Ventile la habitación al máximo para diluir y evacuar el gas tóxico y llame a los bomberos o al Samur lo antes posible.

Solo una respuesta rápida por parte de los bomberos y luego en un hospital puede asegurar la recuperación de las personas afectadas. Incluso aunque la exposición haya sido breve o si solo tiene una sospecha de intoxicación, es necesario acudir a un hospital o a un centro de salud. De ello depende la salud, y quizás la vida, de los niños y adultos expuestos. Un análisis de sangre permitirá hacer un diagnóstico y aplicar el tratamiento adecuado. Este tratamiento consiste en introducir a las personas expuestas al CO en una cámara hiperbárica para que puedan respirar oxígeno a alta presión. Este tratamiento de oxígeno, practicado solo en hospitales, es el único efectivo para restablecer el oxígeno en la sangre.

¿Debe equipar su hogar con un detector de monóxido de carbono?

Proteger la seguridad y la salud de sus seres queridos es una prioridad. Para evitar accidentes y riesgos de enfermedades relacionados con la exposición al CO, lo ideal es instalar un detector como medida preventiva. Cuando el nivel de CO representa un riesgo para la salud, suena una alarma audible para advertirle.

La instalación del instrumento en el lugar adecuado de la habitación donde se encuentran las instalaciones potencialmente peligrosas le permitirá reaccionar rápidamente y limitar la exposición en otras salas de estar, como las habitaciones de los niños. Para una prevención óptima, opte por un detector que cumpla la norma europea NF EN 50291.

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