Calefacción por suelo radiante

La calefacción por suelo radiante es un sistema de calefacción por el suelo. La instalación puede ser hidráulica o eléctrica y permite calentar el aire ambiente de la habitación sin ningún sistema de calefacción visible. Este tipo de calefacción, muy eficiente, ha experimentado muchas mejoras en los últimos años para facilitar su instalación y mejorar el confort de uso.

¿Cómo funciona la calefacción por suelo radiante?

La calefacción por suelo radiante es una instalación invisible que calienta la temperatura de la sala transmitiendo el calor del suelo al aire ambiente. Existen dos tipos de sistemas de calefacción por suelo radiante:
  • Calefacción por suelo radiante hidráulica
La calefacción por suelo radiante hidráulica es un sistema que se basa en un circuito de agua caliente oculto en el suelo. Una red de tubos flexibles recorre toda la superficie de la estancia. Los tubos se colocan sobre paneles aislantes térmicos y se cubren con una solera de fundición y, a continuación, con un revestimiento de suelo. El calor del agua pasa a través de los tubos y aumenta la temperatura de la sala. La solera permitirá una distribución homogénea de la temperatura, pero también disponer de una superficie plana para instalar el pavimento elegido (moqueta, baldosas, parqué, etc.).
  • Calefacción por suelo radiante eléctrica
En el caso de la calefacción por suelo radiante eléctrica el calorno es suministrado por tuberías de agua caliente sino por un circuito de resistencia eléctrica en el suelo. Estos se cubren con paneles aislantes y se extienden por toda la superficie de la sala para obtener un caloruniforme y distribuido. La instalación está conectada a la red eléctrica de la casa o del edificio.

Una calefacción por suelo radiante puede instalarse en cualquier tipo de contexto: lugar público, oficina, vivienda unifamiliar, tienda, etc., siempre que cumpla determinados requisitos de eficiencia energética y utilice materiales adecuados.

Ideas preconcebidas sobre los sistemas de calefacción por suelo radiante

Durante mucho tiempo, los sistemas de calefacción por suelo radiante tuvieron mala reputación; al suministrar calor excesivo, fueron acusados en la década de 1960 de causar problemas circulatorios. Los suelos actuales ya no presentan este peligro, ya que proporcionan un calor suave y la temperatura de la superficie del suelo no supera los 28°C. La norma UNE EN 1264 establece el límite de temperatura y cuanto mayor sea la superficie de la estancia y los materiales elegidos sean conductores, menor será la temperatura de flujo del fluido. Descubre todos nuestros productos

Ventajas de la calefacción por suelo radiante

La instalación de un suelo de parqué radiante tiene muchas ventajas, tanto en términos de confort como de consumo de energía.
  • Calefacción por suelo radiante, el confort por encima de todo
Con una calefacción por suelo radiante la temperatura es suave y el suelo es agradablemente cálido incluso cuando se camina descalzo por casa. El calor se distribuye uniformemente por toda la habitación, lo que no es el caso de un sistema de calefacción localizado como un radiador. La radiación del suelo permite una difusión homogénea en todos los puntos, sin diferencias de temperatura. La calefacción se reparte por todas partes, sin zonas frías ni circulación de aire innecesaria.
  • Calefacción por suelo radiante, una solución invisible
Otra ventaja de una calefacción por suelo radiante es que el sistema es invisible porque las resistencias o los tubos están ocultos en el suelo. Por tanto, puede integrarse perfectamente en su interior. También ahorra un espacio significativo, tanto en el suelo como en las paredes, lo que deja estas superficies libres de cualquier radiador o sistema de calefacción a la vista. Esto le permite organizar el espacio sin limitaciones y organizar los muebles, cortinas y aberturas donde usted desee.
  • Ahorro de energía con una calefacción por suelo radiante
Una calefacción por suelo radiante es un sistema de calefacción de baja temperatura. Mientras los radiadores se calientan a una temperatura de 50°C a 70°C, el agua que circula por un sistema hidráulico de calefacción por suelo radiante no supera los 40° para un calor máximo del suelo de 28°C. El consumo de energía es, por tanto, limitado y permite un ahorro sustancial de calefacción. Además, combinado con una caldera de condensación o una bomba de calor, una calefacción por suelo radiante multiplica el ahorro de energía conseguido.
  • Un sistema de calefacción sin molestias
La instalación de una calefacción por suelo radiante también tiene otras ventajas prácticas; no solo la ausencia de radiadores evita la acumulación de polvo, sino que la calefacción por suelo radiante no mezcla el aire y permite respirar un aire más sano. Además, una calefacción por suelo radiante no emite vibraciones ni ruidos. Con sus paneles aislantes bajo el revestimiento y la solera, la calefacción por suelo radiante pasa totalmente desapercibida.
  • Fácil de instalar
Mientras que antes la instalación de un suelo radiante se complicaba por el gran tamaño del sistema, las últimas innovaciones han permitido reducir el grosor del suelo hasta 6 cm. Mientras que la instalación de una calefacción por suelo radiante hidráulico sigue siendo bastante técnica, la calefacción de un suelo radiante eléctrico es sencilla, rápida y adecuada para las obras de renovación. Además, sobre la losa de la calefacción de suelo radiante se pueden colocar un gran número de revestimientos de suelo: baldosas, piedra natural, suelo de PVC, pero también moqueta o parqué flotante, siempre que se compruebe su compatibilidad consultando la DTU (documentación técnica unificada, una especie de especificación que rige la correcta ejecución de las obras).
  • Adaptabilidad a todas las energías
La calefacción por suelo radiante es compatible con todos los tipos de energía de calefacción: energía eléctrica, gasóleo de calefacción, gas natural, gas propano, pellets de madera, energía solar, bomba de calor eléctrica o de gas…. Por lo tanto, el sistema de calefacción puede adaptarse a cualquier sistema existente.

Es bueno saber que también hay calefacciones por suelo radiante «reversibles», que además de proporcionar calor en invierno, enfrían los espacios cuando hace calor.

Inconvenientes de la calefacción por suelo radiante

A pesar de sus cualidades, la calefacción por suelo radiante, como todos los sistemas de calefacción, también tiene sus desventajas.
  • La calefacción por suelo radiante tiene un precio elevado
La instalación de una calefacción por suelo radiante requiere una inversión significativa. Los materiales y la instalación son caros y solo los profesionales especializados en la instalación de calefacción por suelo radiante pueden hacerlo.
  • Compatibilidad de materiales
A pesar de su alta adaptabilidad, la calefacción por suelo radiante no es compatible con todos los revestimientos de suelos. Para mayor comodidad, distribución del calor y uso seguro, evite los suelos de madera gruesa y de haya o arce, que podrían deformarse bajo la influencia del calor. Evite también alfombras muy gruesas, alfombras aislantes y asegúrese de que los materiales y adhesivos utilizados para cubrir la calefacción por suelo radiante sean adecuados para este fin.
  • Instalación de la calefacción por suelo radiante
Una calefacción por suelo radiante eleva inevitablemente el suelo varios centímetros. Si esto no es un problema en el caso de una obra nueva, puede ser un problema en las obras de renovación. Este exceso de grosor del suelo no es original y puede dificultar la apertura de puertas y ventanas o solaparse con elementos de base (tuberías, carpintería, etc.) Además, es imposible conservar los suelos originales durante las obras de renovación.


Además, la instalación del sistema requiere algo de tiempo y no es compatible con la ocupación del local. La colocación, el vertido y el secado de la solera requieren unos tiempos que no se pueden acortar.
  • Dificultades de acceso
En caso de problemas técnicos, es más complicado trabajar en él que en un sistema convencional con radiadores vistos. Es difícil hacer reparaciones o ajustes en una calefacción por suelo radiante porque este sistema de calefacción en el suelo no es visible y está cubierto por una solera.
  • Tiempo de inercia y de calentamiento
Un sistema de calefacción por suelo radiante también puede, en algunos casos, presentar problemas específicos. Por ejemplo, la temperatura depende en parte de la superficie del suelo de la estancia que se va a calentar. Si la estancia es demasiado pequeña, la eficiencia no será muy buena y es posible que no se alcance la temperatura de confort. En el caso de un cuarto de baño, sin embargo, esta falta de calor se puede compensar fácilmente con la instalación de un radiador toallero que elevará la temperatura ambiente en algunos grados.

La calefacción por suelo radiante también tiene la particularidad de ser inercial. Esto significa que después de la puesta en marcha se necesita algún tiempo para que toda la superficie de la losa se caliente y se alcance la temperatura deseada en la estancia. Por tanto, este tipo de calefacción no es adecuado si se busca una calefacción puntual o más dinámica, cuyo efecto se siente rápidamente.


Este mismo fenómeno de inercia conduce a veces a un sobrecalentamiento cuando el calor del sistema de calefacción por suelo radiante se combina con otras fuentes de calor: luz solar, electrodomésticos, etc.

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