Calefacción central

Tanto si es usted inquilino como propietario, su apartamento puede estar equipado con calefacción central. Esto significa que usted no tiene su propio sistema de calefacción y está conectado a una caldera compartida con los demás vecinos, que calienta toda la casa o edificio.

La calefacción central se basa generalmente en una caldera. Esto puede ser gas, de gasoil, de leña o eléctrica. En algunos casos, también puede utilizar un sistema geotérmico o conectarse a una red de calor.

Calefacción central, ¿cuáles son las fechas de encendido y apagado?

La ley no establece fechas para encender y apagar la calefacción central en una comunidad de propietarios. En principio, estas fechas se especifican en el reglamento de la comunidad de propietarios. Si no están incluidas, deben ser fijadas por el administrador de la comunidad. La mayoría de las veces, la fecha de encendido de la calefacción de las viviendas es el 15 de octubre y la fecha de apagado es el 15 de abril. Sin embargo, estas fechas pueden variar dependiendo de la situación geográfica del edificio y del clima local.

Ventajas de la calefacción central en una comunidad de propietarios

La calefacción central permite compartir los costes relacionados con la calefacción de un edificio. Con este sistema, los copropietarios ahorran dinero en la inversión inicial: se trata de adquirir e instalar una única caldera para el edificio y no una en cada vivienda. También se ahorra en la compra de combustible (gas, leña, gasoil, etc.): las grandes cantidades necesarias permiten negociar con el proveedor. El coste de mantenimiento de la calefacción también se distribuye entre los diferentes habitantes del edificio y es más barato para todos que el mantenimiento de múltiples aparatos individuales.

Un sistema de calefacción central también ahorra espacio en cada vivienda. La caldera común está situada en zonas comunes, a menudo en el sótano, y no invade la superficie de las viviendas individuales. Del mismo modo, si se necesita un almacenamiento de combustible (gasoil, madera), este se hace en una zona comunitaria específica y no en los apartamentos de los habitantes como es el caso de la calefacción individual. Esto ahorra mucho espacio para los ocupantes de las viviendas.

Además de estas ventajas de la calefacción central, también se simplifica la gestión. Esta suele delegarse en el administrador de la comunidad o incluso en una empresa de mantenimiento que se encarga del mantenimiento, la sustitución de accesorios, el repostaje, etc. El servicio de asistencia técnica suele estar accesible y ser eficiente, y no es necesario buscar un técnico de calefacción en caso de problemas como ocurre con la calefacción individual. Descubre todos nuestros productos

Inconvenientes de la calefacción central

La gestión colectiva también tiene desventajas. Los copropietarios se ven obligados a tener un tipo de calefacción en sus hogares y las decisiones sobre la elección del proveedor o del equipo deben ser colectivas.

En cuanto a las fechas de encendido y apagado de la calefacción, los residentes pueden pedir a su administrador que las modifique, por ejemplo, para hacer frente a un invierno temprano o, por el contrario, a una primavera en la que la temperatura es especialmente suave y ya no requiere calefacción. No obstante, el administrador de la comunidad puede rechazar tal modificación de las fechas si el número de propietarios que la reclaman no es mayoría o si la temperatura no es significativamente baja, es decir, inferior a 19 grados. En algunos casos, el contrato de copropiedad simplemente no permite cambiar las fechas de inicio y finalización. En caso de rechazo, no hay recurso posible y los ocupantes no tienen más remedio que equiparse con aparatos de calefacción auxiliares individuales.

Además, si bien el sistema de calefacción central debería permitir a las viviendas mantener una temperatura idónea, la realidad es que es difícil mantener una temperatura uniforme en todas partes, especialmente de un piso a otro.

Hasta hace muy poco, los sistemas de calefacción central tenían otra desventaja importante: la distribución de los costes energéticos entre cada vivienda, independientemente de su consumo, no fomentaba el ahorro de energía, y los habitantes más eficientes (o con mayor frecuencia ausentes) pagaban lo mismo que los demás. Pero este último punto ha cambiado con la nueva ley.

Calefacción central, nueva normativa

La directiva europea 2012/27/UE impone nuevas obligaciones a los edificios equipados con calefacción central. Estos deben incluir contadores individuales para determinar el consumo de energía de cada vivienda. Se trata de una medida que permitirá adecuar la factura energética al consumo de cada piso. Esta ley establece que en 2019 todos los edificios deben cumplir con la nueva norma.

Sin embargo, algunos edificios quedarán excluidos de la nueva ley: aquellos en los que la individualización de los costes energéticos no es técnicamente posible, y aquellos en los que se requieren obras importantes para su cumplimiento, por ejemplo, cuando la necesidad de renovar toda la instalación implicaría costes excesivos.

Para poder disfrutar de una temperatura diferente en las distintas estancias de su hogar, existen soluciones como el kit de encendido de calefacción central que le permite controlar de forma remota todos sus radiadores desde una única aplicación en su smartphone.

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